Tour de Francia 2026: Por qué se desplegarán miles de banderas independentistas catalanas durante la Gran Départ
Mientras espera la llegada del equipo de prueba por primera vez a Barcelona este sábado por la tarde, Fabres, de 10 años, desafía al evasor. Con el bolso con los colores del Barça en la cintura, ya luce su bandera “Estalada”, “llena de estrellas” en catalán. Este estandarte, creado en 1908, se diferencia del estandarte oficial catalán (“senyera” o bandera en catalán), que está compuesto por cuatro bandas horizontales de color rojo sangre sobre un fondo dorado, incluido un triángulo azul con una estrella blanca de cinco puntas.
Simboliza la demanda de independencia de Cataluña. Proclamado por el Parlamento catalán el 27 de octubre de 2017, fue posteriormente invalidado por el Tribunal Constitucional español antes de destituir al ejecutivo catalán y poner a la región autónoma bajo vigilancia del gobierno de Madrid para contrarrestar este intento de “secesión”.
Desde entonces, el movimiento que pide la autodeterminación ha decaído un poco. Pero las principales organizaciones independentistas quieren aprovechar la plataforma global que ofrece el Tour de Francia en Cataluña para mostrar su lucha a mayor escala. Entre ellos, la Asamblea Nacional Catalana, con 50.000 seguidores, y Omnium Cultural, una asociación con 150.000 miembros, trabajan, entre otras cosas, “para defender la lengua y la cultura catalanas”.
En un sitio web específico, invitan a los “ciudadanos” a visitar las carreteras atravesadas por el Tour durante (aproximadamente) las tres etapas en Cataluña y a exhibir este rectángulo de tela de protesta, especialmente en los “puntos de encuentro” simbólicos.
Por ejemplo, este sábado por la tarde se encontrarán frente a la Sagrada Familia, la famosa basílica del genio Gaudí, pero también frente a las Torres de Venecia, al borde de la Plaza de España, la entrada a la colina de Montjuic donde se encuentra el final de la primera etapa.
Desde el jueves por la tarde, durante la presentación oficial, frente a la Sagrada Familia, de los equipos participantes en la mayor carrera ciclista del mundo, los trabajadores repartieron “gratuitas” “estaladas” adquiridas gracias a una campaña de donaciones lanzada para la ocasión. “Sólo en Barcelona, el Ómnium Cultural donará 5.000”, susurra Messeguer, de 72 años, uno de los impulsores de la asociación. “Después de la gran represión de los últimos años, debemos hacernos oír”, afirma su compañero Alegre, de 69 años.
Preguntados por Le Parisien-Aujourd’hui en Francia, la Asamblea Nacional Catalana y Omnium Cultural aseguraron que “no quieren perturbar” la Grande Boucle pero, a través de una “campaña positiva”, dejar claro su objetivo.
Alicia Moriana, la comisaria responsable de supervisar el “plan maestro de seguridad” de los Mossos d’Esquadra, la policía catalana, quiere tranquilidad respecto a los movimientos independentistas. “Basándonos en nuestra información actual, no creemos que sea probable que tomen medidas destinadas a perturbar o interferir con el buen desarrollo de la carrera”, dice. Y recuerda que el sistema elegido durante estos tres días pretende garantizar la seguridad del evento “respetando plenamente el legítimo derecho a la protesta pacífica”.