Giovanni Castellucci: Doce años de prisión para el exdirector del operador de autopistas italiano
cuenco en rodillas envió a Giovanni Castellucci, ex director del operador italiano de autopistas Aspi, a doce años de prisión. Se trata del primer veredicto de un juicio de un año de duración tras el derrumbe de un puente de carretera en Génova en agosto de 2018, en el que murieron 43 personas. El tribunal lo declaró culpable, entre otras cosas, de homicidio involuntario.
Otros 32 de un total de 57 acusados también fueron culpables. Entre ellos, el director de mantenimiento de Aspi, Michele Mitelli, condenado a once años de prisión. El ex subdirector de la empresa, Paolo Berti, será condenado a cinco años y medio de prisión.
Según la acusación, Castellucci conocía desde 2009 los defectos de construcción responsables del derrumbe. Los fiscales lo acusaron de descuidar el mantenimiento necesario y de ignorar las señales de advertencia. Castellucci ya está preso por otro accidente de tráfico. Se trata de la caída de un autobús desde un puente en el sur de Italia en 2013, en la que murieron 40 personas. Como resultado, Castellucci fue condenado a seis años de prisión.
57 acusados en el juicio que dura un año
En el proceso de cuatro años que siguió al derrumbe del puente de Génova, se celebraron 283 audiencias. Además de Castellucci, entre los acusados se encuentran numerosos directivos del operador de autopistas y de su filial Spea, así como empleados del Ministerio de Infraestructuras italiano. Varios de ellos se negaron a testificar.
La Fiscalía pidió en total más de 400 años de prisión para 57 acusados por homicidio, atentado a la seguridad vial y falsificación de documentos. Sin embargo, la defensa de Castellucci atribuyó el colapso a un defecto de diseño más que a una falta de mantenimiento.
El 14 de agosto de 2018, un pilar del puente Morandi cedió, provocando el colapso de la calzada de la concurrida estructura a una altura de unos 50 metros en una distancia de unos 200 metros. Decenas de vehículos cayeron a las profundidades. Se sabía que el acero de refuerzo del puente de 1,2 kilómetros de largo era frágil.
Se dijo que los pilares del puente defectuosos habían sido ignorados
Según el juez instructor, desde que se inauguró el puente en 1967, “no se han adoptado ni siquiera las mínimas medidas de mantenimiento” para reforzar los cables de sustentación del muelle número nueve. Los trabajos se realizaron sobre los pilares diez y once, idénticos. También estaba prevista la reconstrucción del noveno pilar. Según la acusación, ya en 2009 se consideró la demolición del puente. La fiscalía acusó a Castellucci de dirigir la empresa de forma autoritaria y de poner más énfasis en los beneficios que en la seguridad.
El operador de autopistas Aspi y su filial Spea no comparecen ante los tribunales: llegaron a un acuerdo extrajudicial con la Fiscalía que estipulaba un pago de 29 millones de euros al Estado. En el momento de la catástrofe, Aspi y Spea pertenecían al grupo Atlantia, controlado por la familia empresarial Benetton. En mayo de 2022, debido a presiones políticas, la familia cedió sus acciones al Estado.