Los expertos desmienten: 6 mitos sobre el lenguaje corporal de los perros
6 mitos sobre el lenguaje corporal de los perros
pretender Elena Seidel
06.07.2026, 05:11 mirar
6 de julio de 2026 a las 5:11 am
¿Mover la cola significa felicidad? ¿Qué significa bostezar y fatiga? Según la experta Elena Seidel, la mayoría de la gente malinterpreta estos mitos sobre el lenguaje canino.
Los perros se comunican con nosotros todo el tiempo, no sólo mediante sonidos. Su lenguaje corporal es su lenguaje y los humanos a menudo creemos que lo dominamos con fluidez. Problema: muchas explicaciones que damos por sentadas nos llevan por mal camino. Si interpreta mal las señales de su perro, corre el riesgo de que se produzcan malentendidos que pueden tensar la relación a largo plazo. Aquí hay seis mitos persistentes y lo que su perro intenta decirle.
1. “Mi perro mueve la cola, está feliz”
Este es quizás el mayor malentendido de todos. Menear la cola significa principalmente una sola cosa: excitación emocional. Si es positivo o negativo depende de la dirección, la velocidad y la altura de la varilla.
Un perro que se mueve de izquierda a derecha sin apretar y con poca erupción suele mostrar una excitación positiva. Si mueve la cola con fuerza, rápido y alto, puede indicar excitación o estado de alerta. Preste siempre atención al panorama general: postura, tensión muscular, orejas y rostro.
2. “Está jadeando, simplemente está cansado”.
Por supuesto, los perros también bostezan cuando están cansados. Pero en muchas situaciones, bostezar es una señal de calma. Tu perro muestra estrés o tensión interior.
Observa cuando tu perro bosteza: ¿sucede en el veterinario, cuando se encuentra con perros extraños o cuando el estado de ánimo está tenso? Entonces esto no es un signo de fatiga, sino más bien una indicación de que su perro se siente enfermo.
Elena Seidel es experta en comportamiento, adiestramiento y fisioterapia canina. Forma parte de nuestro Círculo de Expertos de la Red de Expertos.
3. “Está acostado boca arriba, quiere rascarse”
Muchos propietarios ven a su perro tumbado boca arriba y automáticamente lo interpretan como una invitación a que le froten el vientre. De hecho, esto puede ser cierto en un ambiente cómodo y familiar. Pero en otras situaciones, un perro rodando sobre su espalda indica apaciguamiento o sumisión.
La diferencia es contextual: ¿tu perro se encuentra suelto, tiene ojos suaves y la boca ligeramente abierta? Entonces quizás disfrute de la situación. En cambio, si su cuerpo está tenso, si desvía la mirada o mantiene las patas rígidas en el aire, se siente más acosado. En este caso, lo último que necesita es un masaje en el vientre. En lugar de eso, dale espacio.
4. “Ella me lame – Bésalos”
La idea de que los perros lamen nuestro afecto mientras nos besamos es encantadora, pero demasiado simplista. Lamer puede expresar afecto, pero también satisfacción, búsqueda de atención o estrés.
Los cachorros lamen la cara de los perros adultos para pedir comida, un comportamiento que a menudo se transfiere a los humanos. Si tu perro te lame con notable intensidad, vale la pena mirarlo más de cerca: no todos los lamidos son una señal de amor.
5. “Parece culpable; sabe lo que hizo mal”.
La famosa “mirada culpable” (cabeza inclinada, mirada desviada, cola metida) es uno de los mitos más investigados en el mundo de los perros. Los estudios demuestran que los perros no muestran este comportamiento por culpa, sino como respuesta al estado de ánimo de su ser humano.
Tu perro lee tu lenguaje corporal y responde con tranquilidad porque se da cuenta de que estás molesto. No comprende qué está mal: quiere minimizar el conflicto. Cualquiera que interprete esta señal como una admisión de culpa y castigue a un animal que sólo quiere hacer las paces.
6. “Él gira la cabeza, me ignora”
Para muchos dueños, cuando su perro gira la cabeza, se siente irrespetuoso o poco interesante. De hecho, ocurre lo contrario: mirar hacia otro lado es una señal cortés y tranquilizadora en el lenguaje canino. Tu perro dice: “No soy una amenaza. No quiero una confrontación”.
Los perros muestran este comportamiento especialmente cuando se sienten estresados, por ejemplo mediante contacto visual directo, acercándose o cuando el lenguaje corporal de otra persona es demasiado dominante. En lugar de interpretar esto como desobediencia, debes tomarlo como una información valiosa: tu perro te está comunicando que necesita distancia o un acercamiento tranquilo.
¿Qué puedes sacar de él para la vida cotidiana?
El lenguaje corporal de un perro nunca puede juzgarse basándose en una única señal. Lo que siempre es importante es el contexto, la postura y la interacción entre toda la situación. Si aprende a leer a su perro de manera integral, experimentará menos malentendidos y desarrollará una relación más profunda con su amigo de cuatro patas.
En caso de duda: observe más, explique menos. Y si no estás seguro, una buena escuela canina puede ayudarte a comprender mejor el lenguaje de tu perro.