El número de muertos se acerca a los 3.000.
El número de muertos por los dos terremotos que azotaron el norte de Venezuela el 24 de junio asciende ahora a 2.954 y más de 16.000 heridos. Según las Naciones Unidas, 50.000 personas siguen desaparecidas.
Un desastre humanitario sin precedentes en el país. Casi 3.000 personas murieron en los dos terremotos que azotaron el norte de Venezuela, según cifras oficiales publicadas el sábado 4 de julio, mientras los equipos de ayuda internacional dejaban gradualmente de buscar supervivientes entre los escombros.
En La Guevara, epicentro de la catástrofe, situada a cuarenta kilómetros de la capital, Caracas, el 24 de junio muchos edificios enteros fueron derribados como si fueran combustible para molinos. Muchas víctimas siguen en las calles o refugiadas de forma insegura en parques, sin posibilidades de recuperación.
“Seguimos trabajando para encontrar los cadáveres, seguiremos”, asegura a la AFP Francisco Sasquia, socorrista y traductor voluntario de 38 años, en un edificio del barrio de Playa Grande, frente a Ocean Beach. Las máquinas derribaron estructuras previamente demolidas y retiraron losas de construcción.
“Seguimos pensando que encontraremos gente con vida, no perdemos la esperanza”, añadió Francisco Sasquia mientras se marchaban las brigadas vietnamitas y mexicanas que habían llegado para sumarse al esfuerzo.
2.954 muertos, 16.592 heridos y 50.000 desaparecidos
Al menos 2.954 personas murieron y 16.592 resultaron heridas en el terremoto más potente y destructivo de América Latina, según un recuento provisional proporcionado por el Ministerio de Comunicaciones de Venezuela.
Más de 16.000 personas se encuentran sin hogar y 856 edificios han resultado dañados, indicó también el Ministerio de Comunicaciones. El gobierno no ha proporcionado cifras sobre el número de personas desaparecidas, pero las Naciones Unidas estiman que la cifra podría llegar a 50.000.
Los dos terremotos ocurrieron con 39 segundos de diferencia y afectaron principalmente al norte de Venezuela, sumiendo al país en luto y desesperación por sus seres queridos, vivos o muertos.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el terremoto de magnitud 7,5 fue el más poderoso que ha azotado a Venezuela desde 1900, mientras la economía del país de unos 30 millones de habitantes está en crisis.