Foment pide que se incluya a Ascó y Vandelus en la revisión del calendario nuclear
Después de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) diera ayer luz verde a ampliar la actividad de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, la patronal Foment del Treball reclamó este viernes una revisión del calendario de cierre del resto de centrales en España para incluir las catalanas de Ascó y Vandellòs. A partir de ahora, el Gobierno español deberá tomar la decisión final sobre Almaraz.
La organización empresarial considera que prolongar la vida de las centrales nucleares es la clave para proteger la industria catalana y española y valora positivamente que las empresas energéticas propietarias de las mismas se comprometan a mantener el funcionamiento de “instalaciones que puedan seguir funcionando con todas las garantías de seguridad que sean necesarias para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico”. Según Foment, la potencial ampliación de Almaraz “no debería ser una excepción aislada”, sino más bien un punto de partida para “una revisión realista, rigurosa y global de la política nuclear española”.
Según Foment, la potencial ampliación de Almerz “no debería ser una excepción aislada”, sino más bien un “punto de partida”.
“La aprobación de la continuación de Almaraz refuerza lo que Foment defiende desde hace tiempo: la política energética debe basarse en criterios técnicos, económicos y de seguridad del suministro, y no en planteamientos ideológicos”, afirmó el presidente de Foment del Tribal, Josep Sánchez Libre. En este sentido, ha añadido, “el Gobierno debe autorizar la continuación de Almaraz y revisar inmediatamente el calendario de cierre del resto de centrales nucleares españolas”.
El primer cierre previsto de las centrales nucleares catalanas es el de Ascó I en 2030, seguido de Ascó II en 2032 y Vandellòs II en 2035. En el último balance eléctrico de 2025 publicado por la Generalitat, la energía nuclear vuelve a representar más de la mitad de la producción eléctrica, con un volumen de 23.645 GWh, lo que supone el 55,8% de la tarta, algo menos del 56,7% frente al 56,7%. al año anterior. Foment cree que este peso la convierte en una “infraestructura estratégica para la competitividad de la economía catalana”.
En pleno proceso de electrificación y descarbonización de la industria, la patronal cree que la continuidad de las centrales nucleares catalanas “permitiría tener energía estable, no emisora y predecible en los próximos años, lo que es un elemento imprescindible para que las empresas inviertan” en estas transiciones. Foment advierte de que esto es “especialmente importante” dado el contexto de “acumulación de retrasos en el despliegue de energías renovables y de infraestructuras de red, almacenamiento e interconexión”.
“Lo hemos dicho reiteradamente: queremos descarbonizar la industria, no desindustrializar el país. La energía nuclear y las energías renovables no son alternativas excluyentes, sino tecnologías complementarias para asegurar una transición energética ordenada, competitiva y segura”, añadió el presidente del Fomint.
En definitiva, la patronal insta a los gobiernos español y catalán a actuar de forma “coordinada” y exige al ejecutivo de Salvador Illa defender ante el Estado la prórroga de ASCO y Vandellós para abrir “un diálogo con empresas propietarias, organismos reguladores, comunidades autónomas y sectores industriales”.