Competencia peculiar: Las cerezas vuelven a volar: ¿Quién escupirá la piedra más lejos?

¿Quién puede escupir más lejos el hueso de una cereza? Las drupas rojas no sólo son sabrosas, sino que también se utilizan en competiciones deportivas en Witzenhausen, en Hesse (distrito de Werra-Meißner). Cada año, cientos de niños, mujeres y hombres compiten entre sí escupiendo huesos de cereza.

Los ganadores pueden considerarse campeones alemanes en esta disciplina. Este año, según las primeras estimaciones, participarán alrededor de 300 participantes, afirmó Irina Ruppel, directora ejecutiva de Pro Witzenhausen GmbH.

La normativa establece que escupir debe realizarse “exclusivamente con la boca descubierta”. “No se permiten mejoras ni modificaciones en el Kirschstein”, se lee. El hueso de cereza utilizado debe proceder de las cerezas suministradas. Cada participante tiene tres intentos de escupir. Lo que cuenta no es la primera aparición, sino el punto en el que queda la piedra.

Se construyó una pista de 30 metros de largo

Desde 1985 se celebra en Witzenhausen el campeonato alemán de escupitajos de cerezas en el marco de las Kesperkirmes anuales. Esta zona es una de las zonas productoras de cerezas más importantes de Hesse. Según Ruppel, para la competición se construyó especialmente una pista para escupir sobre pilotes de unos 30 metros de largo y un metro de ancho.

Los corredores han recorrido distancias considerables en el pasado. “El récord anterior en el grupo masculino es de 24,3 metros. Está invicto desde 2003”, informa Ruppel. El año pasado se alcanzó un nuevo récord de 18,7 metros para las mujeres y de 17,8 metros para el grupo infantil en 2006.

Este año bastaron muchos menos metros para conseguir el título de campeón de Alemania. Simon Priesching se clasificó para la final en una distancia de unos 16 metros y pudo ganarla en una distancia de unos 14 metros. Él mismo no lo creía, dijo después sobre su éxito.

Competencia o simplemente por diversión.

Muchos de los participantes son reincidentes, dice Ruppel. “Para Witzenhäuser es imprescindible escupir Kirschsteinweit.” Pero también hay participantes que viajan desde lejos específicamente para el campeonato. “Ya teníamos matriculaciones de Leipzig y Colonia”. Además de la competición, siempre hay escupidas gratis. “No hay medida, es sólo por diversión o para calentar”.

El campeonato también tiene su propio escándalo, algo inusual. En 2009, los observadores notaron piedras pintadas poco después de la competición. Al ser más redondos se decía que se podían conseguir anchos mayores. “Tras el descubrimiento de huesos de cereza manipulados en la zona de drenaje de la pista de escupitajo”, fue la razón oficial en aquel momento, “el comité organizador decidió cancelar todas las competiciones individuales en el campeonato de 2009”. Porque a un escupidor no se le pueden asignar piedras. El supuesto fraude nunca se resolvió.

© dpa-infocom, dpa:260711-930-370279/2



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