La CNMC prepara una nueva inteligencia artificial para perseguir los cárteles monopolísticos entre empresas
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) está perfeccionando un nuevo modelo propio de inteligencia artificial (IA) que irá más allá de sus herramientas actuales y que prevé lanzar en los próximos meses. Su nueva IA se conoce como Athena y fue desarrollada por empleados de la agencia. Su objetivo es detectar comportamientos colusorios y la formación de cárteles comerciales tanto en la contratación pública como en los mercados abiertos.
Creado por la Unidad de Inteligencia de Economistas de la CNMC, Atenea va más allá del actual modelo de vigilancia algorítmica utilizado por la agencia Brava ( Un algoritmo de manipulación de ofertas para la vigilancia antimonopolio ), que se ha convertido en un referente mundial.
El Banco de España y la CNMV también apuestan por esta tecnología para supervisar el comportamiento
Esta unidad de la CNMC lleva más de una década trabajando en grandes bases de datos para supervisar los movimientos corporativos y cuenta con un equipo de unas quince personas y apoyo del departamento de TI. Sin embargo, la época de Cany Fernández vio importantes avances tecnológicos. Hace casi dos años, Fernández ascendió a directora de concurso a la jefa de esta unidad y experta en inteligencia artificial Susana Campuzano, lo que contribuyó al impulso de estas tecnologías.
Como explica la propia Campuzano, el experimento comenzó hace una década, cuando la organización se descargó durante un sábado por la noche para no saturar toda la base de datos de la plataforma de contratación pública en la web. Con la ayuda de acuerdos con instituciones, ha ampliado el alcance de su análisis, hasta tener una base de 6 millones de nodos que actualiza y que le sirve como campo de entrenamiento para su inteligencia artificial.
La IA detecta patrones sospechosos y si los acuerdos entre empresas afectan a otros mercados
El nuevo “sistema supervisado de aprendizaje automático” se basa en el trabajo con algoritmos Brava, que ya permite a la CNMC determinar la probabilidad de que cada oferta presentada a la administración pública sea fruto de una colusión, lo que sirve de base para que los técnicos de competencia comiencen a realizar un seguimiento. El camino hacia una investigación formal o un castigo es más largo, pero la inteligencia artificial permite detectar contratos sospechosos.
Atenea actuará como un “agente coordinador” capaz de aunar diferentes capacidades, señala el director del concurso. Compara el modelo con un pulpo que asignaba a cada tentáculo una tarea diferente y tenía una mente capaz de unirlos. Uno se ocupa de la contratación pública, otro se ocupa de realizar un análisis de conglomerados para cada mercado y el otro se ocupa de comparar diferentes mercados en función del grado de colusión o el tamaño de las empresas. También vigilará posibles cárteles en mercados abiertos e incluso colusiones algorítmicas, que permiten desarrollar prácticas anticompetitivas utilizando herramientas informáticas. Respetando la protección de datos, podrás conocer los movimientos entre empresas ejecutivas o comprender el impacto de acontecimientos como la pandemia.
El modelo actuará como un “agente coordinador” capaz de aunar diferentes habilidades
Los patrones de detección de cárteles en la contratación pública van desde los más obvios hasta los más complejos. Cuando sólo hay un competidor, ofertas sólo un 1% menos o 1.000 en 1.000 euros, es probable que algo fracase. A veces, hay ofertas retiradas de último momento, descalificaciones injustificadas o patrones de rotación cuestionables.
La CNMC ya ha comenzado a aplicar la inteligencia artificial a la investigación de los cárteles y espera que sus resultados empiecen a ser claros en el futuro. “Casi todo fue desarrollo interno hecho por los administradores, de abajo hacia arriba”, afirma Campuzano para resaltar el valor de los empleados de la CNMC.
La IA detecta patrones sospechosos y si los acuerdos entre empresas afectan a otros mercados
La agencia de competencia ya ha probado la IA al detectar el cártel. Un ejemplo es el suministro de alimentos, que empezó con un caso sospechoso en una agencia de asistencia social de Madrid y, gracias a la planificación corporativa, permitió descubrir que el acuerdo entre empresas también funcionaba en el ámbito del suministro para el ejército o prisiones.
La CNMC no es la única organización que apuesta fuerte por la IA. El Banco de España ha puesto en marcha Delta, una división experimental y laboratorio de tecnologías aplicadas, ubicada en Barcelona, en la que trabajarán más de una treintena de personas una vez resuelto el proceso de contratación de diez de ellas. Los investigadores están trabajando en tareas que van desde detectar operaciones de blanqueo de dinero hasta analizar el tono emocional de los discursos de los gobernadores de los bancos centrales europeos.
Por su parte, la Autoridad Nacional del Mercado de Valores (CNMV) trabaja en un plan tecnológico de 24 millones de euros que utilizará la inteligencia artificial en ámbitos como la publicidad engañosa, los chiringuitos financieros o la potencial manipulación del mercado.